
Estaba sentada junto a la estufa que me regaló mi abuela la tarde en que compré esta modesta casa, con la nagua puesta sobre mis rodillas y en única compañía de mi perra Azahara, cuando oí el sonar de un papel arrastrado. Pensé que era el cartero o simplemente una de esas propagandas de algún supermercado que tiran por debajo de la puerta, así que no la presté atención y continué viendo "Heart" la película que en ese momento echaban por televisión. En los anuncios me dispuse a ir al servicio, cuando me dí cuenta de que lo que había en el suelo no era un simple papel de publicidad, lo que ahí realmente había era un sobre pequeño de color marrón. Sorprendida corri hacia la puerta, me agaché y cogí el sobre, no salía de mi asombro al comprobar que estaba dirigido hacia mi persona, Srta. Alejandra Lopez Martín y para colmo sin remitente......