
"... Y de pronto... lo escuchó... era el grito estremecedor que tantas otras noches la había hecho levantarse sudorosa , fría y con sensación de pánico, pálida y temblorosa. Se dirigió hacia la ventana buscando con la mirada en la lejanía e intentando oir de nuevo algo para calmar el nerviosismo que la despertaba cada madrugada.
Ya no sabía si era real, cómo en su interior sentía, o simplemente se trataba de un sueño, pero lo que sí sabía era que cada noche se despertaba con miedo, terror y pánico. Siempre de madrugada y siempre a la misma hora. Ya no podía más.
Una noche decidió quedarse despierta para descubrir por ella misma..."